Bilboko eraso sexista salatzen dugu

Queremos una juventud sin Violencia Machista

Estas últimas semanas varias situaciones de Violencia Machista están teniendo eco. Queda claro, desgraciadamente, que aún es parte de nuestra vida cotidiana y que no se puede hablar ya de factores de contexto o individuales. Puesto que la razón de fondo y el factor que la provoca es el pensamiento machista.

El pasado fin de semana, por un lado se detenía a un hombre en Vitoria por agredir a su ex pareja. La agresión enfrentada por la mujer joven se dio en la calle y fue uno de los testigos de la situación quien dio fin a la situación cuando se dio cuenta de la misma. El hombre fue detenido allí mismo con cargos de Violencia de Género. Por otro lado, dos mujeres jóvenes fueron víctimas de agresiones en Placencia de las Armas.

EGK en primer lugar quiere expresar su solidaridad a las mujeres agredidas. Además, aplaudir su valentía para realizar la denuncia así como la de las personas que hayan ofrecido ayuda.

El Consejo considera inadmisible que aún se dé en la juventud la tan grave y dura realidad de la Violencia Machista y pide, en primer lugar, que se haga justicia.

Queremos recordar que hay situaciones que la Ley 1/2004 no entiende como Violencia de Género. Por ello, reivindicamos que todos los ataques contra nuestro bienestar por el motivo de ser mujeres son Violencia de Género y deben estar reconocidos como tal.

La Violencia Machista sigue siendo una realidad en nuestra sociedad, así como en nuestra juventud. Pero para hacerle frente a esta es imprescindible no solo que los agresores se hagan responsables de sus actos, también que la juventud se posicione de forma activa y que trabaje contra el machismo en la que la misma se enraíza.

De hecho, las cifras de las denuncias son muy preocupantes:

Números en 2015

  • La tasa global de violencia contra las mujeres jóvenes alcanzó un 7,3(duplicando la tasa de las mujeres mayores de 30 años)
  • Las mujeres jóvenes pusieron alrededor de 1000 denuncias

Tal como decíamos, esta violencia no daña solo a las víctimas, tiene sus efectos sobre todas las mujeres jóvenes, puesto que son ataques contra la libertad y el bienestar de nuestras vidas. Prueba de ello es que el %32,2 de las mujeres jóvenes (en 2012) expresa que le da miedo andar por la noche en la calle, cuadruplicando la de los hombres. Además, esta cifra ha aumentado desde que se comenzara a medir en 2000.

Por tanto, queda claro que la Violencia Machista no está desapareciendo, tampoco en la juventud.

Propuestas de mejora

Por ello, EGK tiene las siguientes peticiones para ir luchando contra este problema:

Por un lado, a la Administración:

En lo que corresponde a trato jurídico:

  • Mejora de trato, medidas tomadas y su control; para que éstas encaminen el bienestar integral de la víctima.
  • Cambio o petición de cambio de la legislación: El concepto jurídico de Violencia de Género no tiene en cuenta todas las víctimas de Violencia Machista. Desde EGK se pide que todo ataque realizado por un hombre hacia una mujer (por el motivo de serlo) sea incluido.
  • Dar respuesta al estigma de la denuncia y a los daños propios del proceso (la duración, la experiencia de ser puesta en duda…)

En lo que corresponde a prevención:

  • Empezar por la educación. Comprender la educación como un completo proceso de socialización y asegurar una coeducación que vaya de la mano con esta perspectiva.
    • Que sea transversal e incluya a todos los agentes sociales
    • Que se trabaje en todas las edades y de forma profunda: trabajando diferentes temas con la atención necesaria y mostrando la unión entre temas (roles de género, inteligencia emocional, negociaciones, amor romántico…)
  • Investigaciones y datos. De cara a la mejora del diseño de medidas de prevención asegurar datos e investigaciones actualizadas
  • Mejora de los observatorios. Incluir el concepto que utilizamos de Violencia Machista en los propios observatorios y recoger información sobre todo tipo de violencia contra las mujeres.

En lo que corresponde al trato del problema:

  • Preocuparse de la intersección de los diversos factores de discriminación y su impacto

Por otro lado, a la juventud:

  • Tolerancia 0 e implicación
    • Echar el freno a las actitudes machistas que preceden a los ataques
    • Al ser testigo de ataques, no callar, actuar y ofrecer ayuda a la víctima
    • Si eres víctima, puedes reconstruir tu vida y para ello, tenlo claro, no estás sola. Estamos contigo.
  • Actuar contra la Violencia Machista y las violencias y actitudes que tienen la misma raíz que ésta
    • Análisis crítico y cambio de cada cual y su entorno para ser una ciudadanía más paritaria
    • Hacer frente a las violencias que tienen que ver con la Violencia Machista (Violencia LGTBI+fóbica, violencia entre parejas basada en el amor romántico…)
  • Re-aprender, reorganizar y el compromiso con la igualdad. Tener en cuenta la raíz estructural de la violencia y actuar sobre ella. ¡Porque la Igualdad es algo que conseguiremos entre todas/os!

La Violencia Machista es la parte más visible de la ideología patriarcal; mientras, como si fuera un iceberg, hay miles de actitudes y comportamientos cotidianos escondidos. Estos, además de actuar en contra de la igualdad entre mujeres y hombres, contaminan también otras tantas relaciones, convirtiendo las que deberían ser relaciones de encuentro y mutuo-enriquecimiento en un juego posesivo y de “quién puede más”.

Estos pensamientos y modos de actuar no permiten la construcción de una sociedad basada en la igualdad entre mujeres y hombres donde la sinergia y la convivencia estén aseguradas.

Por ello, denunciamos este último caso de Violencia Machista en Euskadi, denunciando el machismo que también se da en la juventud. A través de esta denuncia, el Consejo  confirma su compromiso con la construcción de una juventud donde la igualdad entre mujeres y hombres sea imprescindible, esencial y transversal.

Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInPin on PinterestEmail this to someone

Deja un comentario

Tu email no se publicará. Los campos con * no pueden quedar vacíos.